08 marzo 2009

Enfermedad inflamatoria intestinal crónica: Enfermedad de Crohn, Colitis Ulcerosa y Dieta (5)


Tenemos que hacer la alimentación lo más variada posible para no caer en deficiencias nutricionales de proteínas, minerales, vitaminas,...

Las vitaminas pueden tener niveles bajos debido a la falta de apetito y evitación de alimentos, la absorción de las vitaminas que está disminuida por lesiones en la mucosa intestinal, pérdidas por la diarrea, medicamentos...Al igual que se pierden las vitaminas, también se pierden minerales como el calcio, hierro, selenio, magnesio...y otros nutrientes: proteínas.

La mejor medida a largo plazo para mejorar el estado de las vitaminas, minerales... en una población consiste en asegurar la ingesta dietética.

Vamos a contar las principales vitaminas que están afectadas en las enfermedades inflamatorias intestinales crónicas.

La vitamina A (Retinol) y los carotenoides , sobre todo los betacarotenos. La vitamina A es muy importante en el sistema inmulógico, contribuye al mantenimiento, crecimiento y reparación de las mucosas, piel (defiende a la piel, evita sequedad y las grietas) y otros tejidos del cuerpo, y de la visión normal.

Fuentes de la vitamina A son hígado (mamíferos, aves, animales marinos y pescados grasos), lácteos, yema de huevo, aunque también la podemos encontrar como su precursor, el beta-caroteno en verduras: zanahoria, zapallo... y ciertas frutas como el albaricoque, el mango, el caki o el palosanto, el melón. Además de aceite de hígado de pescado, perejil, espinaca, escarola, lechuga, pimiento, cardo y tomate y alimentos enriquecidos como leche y cereales.

La vitamina D que regula los niveles de calcio en la sangre y favorece la absorción y fijación de calcio en los huesos (mineralización ósea).

Fuentes de vitamina D: una rica fuente es el hígado de bacalao.

La vitamina D se sintetiza a nivel cutáneo cuando existe una exposición adecuada al sol, la mejor forma de conseguirla es pasear en días de sol y hay que prestar especial atención a las poblaciones de zonas con baja incidencia solar (por motivos de latitud o altitud geográfica) o por motivos de baja exposición. Pacientes con problemas hepáticos y renales.

La vitamina K: es esencial para la formación de protrombina, y para la síntesis hepática de factores proteicos que participan en la coagulación.

Fuentes: vegetales de hoja verde (col rizada, espinacas), carne vacuno, leche, café y pera. Otra fuente importante es la flora bacteriana intestinal.

La vitamina C es uno de los muchos antioxidantes, al igual que la vitamina E y el beta-caroteno. Los antioxidantes son nutrientes que bloquean parte del daño causado por los radicales libres, los cuales son subproductos que resultan cuando el cuerpo transforma alimentos en energía.

La vitamina C (ácido ascórbico) se requiere para el crecimiento y reparación de tejidos. Es necesaria para formar el colágeno, una proteína importante utilizada para formar la piel, el tejido cicatricial, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos.

Fuentes: Frutas (kiwi, limón, naranja, clementina, mandarina) y verduras (pimiento rojo, brócoli, coliflor, col de bruselas, espinacas).