02 marzo 2009

Enfermedad inflamatoria intestinal crónica: Enfermedad de Crohn, Colitis Ulcerosa y Dieta (2)

Averiguar la tolerancia individual a los alimentos (ver que alimentos nos provocan síntomas, por ejemplo: náuseas, vómitos, flatulencia, diarrea y dolor abdominal), la tolerancia de los alimentos es diferente en cada paciente.

Ser prudente y probar el alimento nuevo en cantidades pequeñas, y de uno en uno, no varios alimentos nuevos a la vez, así podremos discriminar la posible intolerancia a un determinado alimento. La intolerancia puede ser a uno de los componentes o ingrediente del alimento, por ejemplo la leche y la lactosa, podremos tomar leche baja en lactosa o mejor sin la lactosa, pero no debemos de dejar de tomar leche.

Una forma de protegerse es leer la información sobre los ingredientes de las etiquetas, y así conocer qué alimentos pueden provocar la intolerancia.

Hay que buscar un alimento que supla o sustituya al que nos produce intolerancia, que sea bueno nutricionalmente y de características similares, para no caer en deficiencias nutricionales.

La intolerancia alimentaria afecta al metabolismo, pero no al sistema inmunológico del cuerpo. Un buen ejemplo es la intolerancia a la lactosa, que se da en ciertas personas por la carencia o déficit de una enzima digestiva llamada lactasa, que descompone el azúcar de la leche.

La lactasa descompone a la lactosa para que pueda ser absorbida por la sangre. Pero si dicha descomposición no se lleva a cabo, esa lactosa mal digerida pasa al intestino grueso y da lugar a los síntomas característicos de la intolerancia: náuseas, vómitos, distensión abdominal, flatulencia, diarrea y dolor abdominal. Suelen aparecer de los 30 minutos a las 2 horas después de haber comido alimentos que contengan lactosa y desaparecen entre las 3 y 6 horas más tarde.

La lactosa es un excipiente muy común en los medicamentos, hasta un 20% la contienen. En sus formas sólidas, comprimidos y cápsulas, suelen tener lactosa y en las formas líquidas es menos frecuente. En España la inclusión de la lactosa es de declaración obligatoria en la ficha técnica de un fármaco (hay que consultar la composición en el prospecto o al profesional sanitario).

Por ejemplo comprobar en el botiquín, del abuelo o de alguien de casa, los medicamentos que toman y nos encontraremos con que los antitiroideos, antihistamínicos, antiulcerosos, ansiolíticos, anticonceptivos, estatinas, ácido fólico...contienen lactosa como excipiente, bien en el polvo o líquido necesario para contener la sustancia básica en una pastilla o solución.

Fuentes:

Ana M. Requejo. Nutriguía: manual de nutrición clínica en atención primaria 1ª edición. Editorial Complutense. Octubre de 2000. Páginas: 96-100.