07 abril 2009

Larga vida a la aspirina



La Aspirina fue patentada y comercializada por primera vez en 1889. Diríamos que es un medicamento intemporal (todo un clásico) pues a medida que se utiliza se están ampliando sus aplicaciones, y todavía se sigue investigando.

O sea larga vida a la aspirina.

Os ponemos una dirección web del laboratorio Bayer que os contará la historia, aclarará dudas, datos curiosos...sobre la aspirina y de la noticia que me motivó tal referencia, aparecida en el diario el país (La aspirina gana terreno en la prevención del infarto y el ictus).

Pues en poco tiempo se van a cambiar las indicaciones de la Aspirina, sobre todo en lo referente a la prevención primaria en ictus (accidente cerebrovascular) y en la prevención del infarto, y muy posiblemente en los factores de riesgo cardiovascular (tema que va a ser muy controvertido). ¿Quién se librará de tomar aspirina?

Los de la Bayer se deben estar frotando las manos debido al volumen de trabajo que se les avecina y a la buena perspectiva económica que les espera.



La aspirina gana terreno en la prevención del infarto y el ictus

ESTER RIU - Boston - 17/03/2009
La aspirina ya es una piedra angular de la terapia cardiovascular, sobre todo en pacientes que han sufrido un ataque, pero las nuevas recomendaciones de un prestigioso panel de expertos de Estados Unidos dadas a conocer ayer le hacen ganar terreno en la prevención de un primer infarto cardiaco o cerebral. El US Preventive Services Task Forcerecomienda hoy en Annals of Internal Medicine el uso de aspirina de manera más específica y teniendo en cuenta por primera vez factores como la edad, el sexo y la patología.

En los hombres de 45 a 79 años se recomienda su uso para reducir el riesgo de un primer ataque al corazón, y en las mujeres de 55 a 79 años, para prevenir un ictus o infarto cerebral. En ambos, se recetará aspirina cuando el beneficio del tratamiento sea mayor que el riesgo de hemorragia gastrointestinal. "La decisión de si el beneficio de tomar aspirina supera los posibles daños es totalmente individual. Los pacientes deben hablar con sus médicos de sus factores de riesgo y decidir si tomar aspirina", afirmó Ned Calonge, presidente del panel.

Los factores de riesgo cardiovascular son cinco: diabetes, colesterol alto, presión arterial alta, obesidad y tabaquismo. Cuantos más factores de riesgo se tienen, más beneficiosa es la toma de aspirina, según el panel."Aunque no se verbalice explícitamente, en la práctica tener al menos dos factores de riesgo ya implica que se debería considerar el tratamiento con aspirina", afirma el cardiólogo Valentín Fuster, director del Instituto Cardiovascular del hospital neoyorquino Mount Sinai y presidente del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) de Madrid.

Según Fuster, la publicación de estas nuevas recomendaciones tendrá un impacto importante a la hora de recomendar el uso de aspirina para prevenir ataques primarios. El cardiólogo dice que la Asociación Americana del Corazón está trabajando con parámetros similares para actualizar sus directrices, dentro de unos meses.

Con todo, lo más importante para Fuster es hacer hincapié en el control de los factores de riesgo. "La solución a los problemas no viene con más pastillas, sino con un cambio de conducta", afirma contundente. "La aspirina no debería ser el tratamiento primario, sino que debería utilizarse cuando todo lo otro no ha funcionado", añade. Fuster lleva años abogando por la prevención y por la importancia del cambio de los hábitos de vida para intentar controlar ante todo los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular.

Fuentes: