24 octubre 2009

La dieta mediterránea puede ayudar a prevenir la depresión.


Foto de Dieta y Deporte (D&D). Olivo en los Mallos (A / La Coruña) 12-08-06.

La dieta mediterránea puede ayudar a prevenir la depresión.

La dieta mediterránea comentamos anteriormente que nos protege contra las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, aumenta la longevidad y ahora en un estudio publicado en Archives of General Psychiatry por un equipo dirigido de la Universidad de Navarra, también puede ayudar a prevenir la depresión que afecta a un 15% de la población.

La depresión es la principal causa de suicidio o de tentativas del mismo, además de ser una causa importante de bajas laborales en nuestro país, por lo tanto un consumo alto de nuestros recursos cada vez más escasos.

El estudio se llama SUN Project (Seguimiento Universidad de Navarra/University of Navarra Follow-up [SUN] Project).

El estudio nos sugiere una reducción entre un 40% y un 50% del riesgo de desarrollar depresión en los individuos que seguían la dieta mediterránea. El estudio se realizó entre 10.094 voluntarios que no sufrían depresión y comenzó el 21 de diciembre de 1999 hasta el 2006. La población estudiada son graduados universitarios, de los que más de la mitad son médicos, enfermeras y farmacéuticos.

De la muestra de la población de graduados universitarios, 480 desarrollaron una depresión clínicamente diagnosticada y a continuación se comparó la frecuencia de aparición de la enfermedad en función del grado de seguimiento de la dieta mediterránea clásica.

Los resultados del estudio son coherentes con las tasas de depresión del área mediterránea, pues son las tasas de Europa más bajas en depresión y de suicidio. Estos resultados necesitan estudios longitudinales adicionales y posteriores investigaciones para confirmar nuestros datos.


Posibles causas de la protección o beneficio de la dieta mediterránea clásica:

La profesora de Medicina Preventiva de la Universidad de Las Palmas, Almudena Sánchez Villegas comentó que algunos componentes como el aceite de oliva o los ácidos grasos omega 3 pueden actuar sobre los mecanismos de acción de los neurotransmisores implicados en la depresión, como la serotonina, y mejorar también la funcionalidad de las membranas de las células nerviosas.

También el consumo elevado de algunas vitaminas del complejo B y el ácido fólico, presentes en los vegetales: frutas, verduras y legumbres...pueden ser la causa de la capacidad protectora de la dieta mediterránea clásica.


Además hay que pensar que las personas que tenían mayor adherencia a la dieta mediterránea clásica (o sea mayor seguimiento de la misma), son individuos que pueden ser más equilibrados emocionalmente, más meticulosos u ordenados y con gran concienciación del ejercicio físico por ejemplo, con lo que sería más difícil caer en una situación de depresión o en la misma propiamente.

Las nuevas generaciones tienen una adherencia menor a la dieta mediterránea y esto viene motivado por: el aumento de comidas fuera de casa; el aumento de consumo de platos pre-cocinados; el menor tiempo y dedicación a la cocina; los cambios en los patrones de compra y conservación de alimentos; la globalización de alimentos-costumbres... Todo ello nos lleva al cambio de la dieta mediterránea clásica.

Hay que revertir y preservar ciertas tradiciones dietéticas y de estilo de vida, que pueden tener grandes beneficios para la salud de las generaciones actuales y futuras.

Reflexionad y como decía Hipócrates "Que tu alimento sea tu única medicina".


Más información:

Archives of General Psychiatry Vol. 66 No. 10, October 2009



Los autores del Seguimiento Universidad de Navarra o del SUN Project.
Department of Clinical Sciences, University of Las Palmas de Gran Canaria, Spain (Drs Sánchez-Villegas and Serra-Majem)
Division of Preventive Medicine and Public Health, University of Jaén, Spain (Dr Delgado-Rodríguez)
Department of Preventive Medicine and Public Health, Clinic of the University of Navarra, Pamplona, Spain (Drs Sánchez-Villegas, Alonso, and Martínez-González)
Department of Psychiatry and Medical Psychology, University of Navarra (Drs Schlatter and Lahortiga)
Division of Epidemiology and Community Health, School of Public Health, University of Minnesota, Minneapolis (Dr Alonso).