28 octubre 2009

El cáncer de mama, carrera solidaria y cribado


Foto de Dieta y Deporte (D&D). 27 de septiembre de 2009. La Caracola (obra de Moncho Amigo) está situada en el parque escultórico del entorno de la Torre de Hércules de A / La Coruña (Patrimonio de la Humanidad).
La Caracola es la recreación fantástica de la concha de un enorme molusco, un gigantesco cuerno de la abundancia, guardián de los sonidos del mar.

El día 19 de octubre se celebró el día del cáncer de mama a nivel mundial, auspiciado por la OMS, el objeto del mismo es la concienciación de realizar un diagnóstico precoz.

La Carrera de la Mujer, fue apadrinada en esta ocasión por Marta Sánchez y la vencedora fue María Vasco (marchadora y bronce en Sydney 2000), se recaudaron 8.177 que fue el número de participantes.




Las cifras sobre la incidencia del cáncer de mama en España han dado un giro positivo. Si entre los años 1980 y 2000 el número de casos aumentaba a un ritmo de 2,9% cada año, entre 2001 y 2004 se registraba un descenso del 3%. Así lo afirma un estudio español publicado en 'Journal of National Cancer Institute'...


Tanto la autora principal del trabajo científico, Marina Pollán como el presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam), Miguel Martín coinciden en recalcar la importancia del cribado y el impacto positivo en la población.

Los programas de cribado mejorarán los resultados pues no han comenzado al mismo tiempo en todas las autonomías, así la primera en instaurar el programa fue Navarra y la primera en tener resultados positivos.

Hay que recordar la importancia de acudir a los programas de cribaje de cáncer de mama, que incluye una mamografía, cada dos años a partir de los 50.

En la actualidad cada año se diagnostican 16.000 casos de cáncer de mama en España. Es el cáncer de mayor incidencia en la mujer y sobre todo en los países industrializados.



¿A qué se debió esto? A los programas de cribado o de detección precoz, a los nuevos tratamientos farmacológicos, además habría que añadir la mejor posibilidad de estadiaje (técnicas más resolutivas), el tratamiento más individualizado y sobre todo entender el cáncer de mama como enfermedad sistémica.