08 octubre 2009

El premio Nobel de Fisiología o Medicina 2009


Foto realizada por Dieta y Deporte (D&D). Museo d´Orsay (París) 20-10-07. En flickr podéis ver más fotos...

Elizabeth H. Blackburn, Carol W. Greider y Jack W. Szostak recibieron en 2006 el premio de investigación básica de la Fundación Lasker, considerados la antesala de los Nobel, y así fue.

Este año el Premio Nobel de Medicina, que concede el Instituto Karolinska de Estocolmo, ha recaído en los descubridores de los telómeros y la enzima telomerasa, o sea los científicos Carol Greider (San Diego), Elizabeth Blackburn (Tasmania, Australia) y Jack Szostak (Londres). Los tres trabajan en los EEUU y por fin les llega el reconocimiento a un largo trabajo, pues sus descubrimientos son de cerca de treinta años. En España están ligadas a María Blasco (fue alumna de Greider), del CNIO o Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas.

Se trata de los extremos de los cromosomas (telos), llamados telómeros y de la enzima encargada del mantenimiento de los mismos, la telomerasa.

Al dividirse las células, se copian los cromosomas y sin mutaciones (o errores) en sus extremos (telómeros), están protegidos por la enzima: la telomerasa. Si hay una disfunción se acortan los extremos de los cromosomas y se produce un acortamiento a su vez en su vida.

En el caso de las células cancerígenas tienen la propiedad de dividirse infinitamente y conservar sus telómeros sin errores, escapando al proceso de envejecimiento celular.

¿Qué aplicaciones tiene esto?
Las aplicaciones serán sobre todo en relación al envejecimiento y sobre el cáncer principalmente, los investigadores no sospechaban esta última aplicación, en la actualidad esta es la más avanzada. Además tiene aplicaciones sobre patologías hereditarias: anemias (anemia aplásica congénita), dermatológicas y respiratorias.

Sobre el envejecimiento o la longevidad, el CNIO demostró que el gen que dirige la producción de la telomerasa es uno de los genes de la longevidad, capaz de alargar la vida en un 40% en los ratones.
También se experimentó con gusanos y se logró aumentar un 30% la vida media.

El descubrimiento de los telómeros fue en la década de los años treinta y el hallazgo de la telomerasa fue en las navidades de 1984, como veréis pasó un largo tiempo pues este campo de la investigación había quedado desatendido por los investigadores en general. Pero los premiados tuvieron una curiosidad inusitada que les llevó a buen puerto y al final el reconocimiento a su trabajo.

La investigación nos da unas nuevas perspectivas para comprender mejor la célula, los mecanismos patológicos y nos da nuevas posibilidades terapéuticas.

La telomerasa la podríamos comparar con el reloj biológico de la célula o con un cronómetro molecular de la misma. "Ahora habrá que encontrar el relojero que afine el reloj" para sacarle todo el provecho al descubrimiento.


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