05 julio 2009

Cómo decidió la Argentina enfrentar la gripe A y qué hicieron México y Chile


Imagen del virus de la gripe porcina (publicado en el diario abc de España)

Aquí tenéis un artículo sacado del Clarin y que explica que posturas y soluciones aplicaron los distintos gobiernos de México, Chile y Argentina ante el mismo problema: la gripe o influenza A (H1N1), vosotros juzgareis y el tiempo pondrá a cada uno en su sitio.

14:36
Con 42 muertos confirmados se declaró la emergencia sanitaria en Capital y Buenos Aires. Y recién el lunes se decidió tratar los casos sospechosos. En paralelo, Chile declaró la emergencia con apenas 3 muertos. Cuando sufrió el brote, México paralizó el DF por cinco días.

Por Rosario Medina
Las elecciones quedaron atrás y finalmente se declaró la emergencia sanitaria en la Ciudad y Buenos Aires, los dos distritos más afectados por la gripe A, que en la Argentina ya dejó al menos 42 muertos. También se decidió comenzar a tratar todo caso sospechoso como si fuera de gripe A. Además, 18 distritos del país dispusieron ampliar el receso invernal, con lo que durante un mes los chicos estarán sin clases.

En los últimos días se repitieron las críticas de especialistas porque se demoró la declaración de la emergencia sanitaria y porque no se tomaron medidas más drásticas para afrontar la pandemia. De hecho, la emergencia sanitaria dispuesta ayer no incluye hasta el momento la suspensión de espectáculos o cierre de lugares públicos donde se producen aglomeraciones de personas, como restaurantes, cines, teatros o shoppings.

¿Qué hizo México, hacia finales de abril, cuando confirmó que 20 personas habían muerto por "gripe porcina"? Declaró el alerta sanitario: se suspendieron las clases en todo el país por 10 días, se ordenó que las misas se dieran sin fieles, el fútbol se jugó sin hinchada, se suspendieron recitales y cines. También cerraron los boliches, y se suspendieron todos los eventos en los que iba a juntarse gran cantidad de gente.

Luego profundizaron las medidas al decretar 5 días de asueto: los mexicanos debían permanecer en sus casas y no ir a trabajar. Sólo supermercados, shoppings y almacenes permanecieron abiertos. Los subtes siguieron funcionando, aunque se instalaron cámaras para detectar la temperatura corporal. Prácticamente nadie salía de su casa sin barbijo.

Con estas medidas, que se extendieron por 17 días, México logró cortar la cadena de contagio. La vuelta a la normalidad llevó un tiempo y, para ello, se recomendó evitar el saludo de beso, mantener una distancia de 2,5 metros entre personas y evitar el contacto físico.

El virus siguió circulando por el mundo y el 11 de junio último la OMS declaró la pandemia de la por entonces ya denominada gripe A. A esa fecha, la Argentina tenía 343 casos confirmados de la enfermedad, sin víctimas fatales. En paralelo, Chile –otro país con el que vale la comparación- era uno de los más afectados de la región, con 1.694 casos confirmados y dos muertos.

El 15 de junio se reportó la primera muerte por gripe A en la Argentina. Hoy, dos semanas después, el país suma al menos 42 casos fatales de la enfermedad. En tanto, según el último reporte del Ministerio de Salud, del 26 de junio, hay por lo menos 1.587 infectados, aunque se sabe que esa cifra ya no es real porque no se están haciendo test a los casos sospechosos. Según el último reporte del Ministerio de Salud de Chile, en ese país murieron 14 personas por la nueva influenza y hay 7.342 infectados.

En el medio, las autoridades sanitarias argentinas decidieron cambiar la estrategia para hacer frente a la enfermedad y dedicar el tratamiento y los tests sólo a los grupos de riesgo y los enfermos graves.
Chile optó por un procedimiento diferente para enfrentar a los casos sospechosos. Allí, se dispuso tratar cualquier caso de gripe como si fuera gripe A: es decir, administrarle el tratamiento específico con Oseltamivir, el medicamento indicado para el nuevo virus.

En la Argentina, en cambio, esa decisión se adoptó recién este lunes. Hasta entonces, se había optado por reservar el stock de medicamentos para los casos graves o de grupos de riesgo.

Consultado por Clarín sobre las medidas adoptadas, el doctor Jorge San Juan, infectólogo del Hospital Muñiz y Coordinador infectológico del comité de emergencias epidemiológicas del Ministerio de Salud porteño, fue contundente: "al final de la pandemia sabremos" cuál de los dos métodos fue mejor.

http://www.clarin.com/diario/2009/07/01/um/m-01950437.htm