07 febrero 2009

Dieta y embarazo (1)

La venezolana Gabriela Spanic a sus 8 meses de embarazo, 24/05/2008, en la revista mexicana Nueva

Se debe seguir siempre una dieta saludable, natural y equilibrada independiente del embarazo o no, si bien en el mismo habrá que tener ciertos cuidados pensando en el futuro bebé.
Cuando hablamos aquí de dieta el término va en sentido de alimentación no en la acepción de restricción calórica…daría lugar a abortos y niños prematuros, aumento de mortalidad perinatal.

Hay que pensar que el estado nutricional de la embarazada influye en el resultado final del embarazo, en especial en lo que se refiere al peso del recién nacido.

Ventajas de la dieta saludable, natural y equilibrada:

Favorece la ganancia de peso adecuado durante el embarazo y el posterior nacimiento del bebé sano con un peso correcto, por tanto con buena expectativa.

Ayuda a mantener un buen estado de salud antes, durante y después del embarazo, con una excelente lactancia materna posterior. Además de evitar problemas durante el parto.
La ganancia de peso debe ser armónica, teniendo en cuenta el peso previo de la embarazada (normopeso, sobrepeso y obesidad) así como la gestación si es única o múltiple (gemelar, trillizos…) tendrá una ganancia mayor de peso.

Las necesidades energéticas de la mujer aumentan en 300 kilocalorías al día para poder afrontar las crecientes exigencias físicas (en una mujer con normopeso).

Suplementos Nutricionales

En general suplementos de ácido fólico, yodo y hierro. En caso de las adolescentes precisarán a mayores las vitaminas (B6, C) además de calcio…

También se precisarán minerales como el calcio y también los ácidos grasos omega3.

Fuentes de los suplementos, vitaminas y minerales:

Ácido fólico: tienen alto contenido en á. fólico los vegetales de hoja verde oscura, hígado, huevos, carne vacuna, naranja, y además los alimentos enriquecidos con á. fólico (cereales, pan, pastas). Previene defectos del tubo neural (espina bífida y anencefalia) y otros defectos congénitos. Se recomienda la toma de 400 microgramos por día, y en caso de embarazo 600 microgramos diarios.

Yodo. Alimentos con alto contenido en yodo: pescados (bacalao, salmón, pescadilla, mero, sardinas), mariscos (almejas, berberechos, gambas, langostinos, mejillones), huevos, leche, nueces, verduras y hortalizas (ajo, cebollas, acelgas, remolacha, judías), frutas (piña o ananás) y además sal yodada, no utilizar sal marina. Ayudan a prevenir el retraso mental e hipotiroidismo.

Hierro: durante el embarazo hay una mayor demanda de hierro, por lo que la alimentación a veces no llega y hay que utilizar suplementos de hierro para no caer en anemia.

Fuentes ricas en hierro: carne vacuna, pollo, pescado, cerdo, hígado, riñón, corazón, embutidos, espinacas, lentejas y cereales enriquecidos con hierro.

Enlaces:

  1. Necesidades de Yodo
  2. Necesidades de Ácido Fólico