13 noviembre 2009

Fármacos en el Cáncer de mama y células madre tumorales

Foto de Dieta y Deporte (D&D). Detalle de la Fuente Hittorf, en la Place de la Concorde, Paris.18 de octubre de 2007.

Comentamos en entradas anteriores que el gran avance en el cáncer de mama se debía principalmente a la detección precoz del mismo (principalmente por los programas de cribado: la mamografía), así mismo también añadíamos que había más factores como el gran avance en los oncogenes (BRCA-1 o BRCA-2, HER-2 neu, P53...). La entrada en funcionamiento de los programas de detección sistemática y consejo genético. Además de la identificación de las diana terapéuticas, los anticuerpos monoclonales como el Trastuzumab (HER2), con menos efectos tóxicos y secundarios; la identificación de los receptores hormonales (estrogénicos sobre todo, y de progesterona), con tratamiento más específico y mejores resultados.

La aparición de nuevos fármacos, si en su momento fue un gran avance el uso de los taxanos, posteriormente el trastuzumab, ahora tiene un futuro inmediato el lapatinib.

El lapatinib actúa a nivel de múltiples dianas, pertenece a la categoría de terapias dirigidas, y tiene menos citotoxicidad. Viene bien para combatir las resistencias que aparecen al trastuzumab, pero además tendría un buen papel en el control de las células madre tumorales responsables de las recaídas tardías. Y nos explicaría o ayudaría a comprender el motivo por el que después de muchos años tras una remisión completa aparecen recidivas.

Así aparece una nueva posibilidad de tratamiento y una novedosa teoría al menos para mí, sobre las células madre tumorales. Estas serían las responsables de las recaídas tardías, bien por que las células madres tumorales son células dormidas o acantonadas que pueden ser las responsables de las metástasis, bien por ser más resistentes a los tratamientos habituales, y lo que es peor es que con la quimioterapia se da la paradoja que pueden producir un aumento en el número de células madre tumorales.

Según la doctora Jenny C. Chang, de la Facultad de Medicina de Houston (Texas, EE UU):
Los tratamientos que actúan sobre el receptor del gen ErbB2+ sobreexpresado en estos pacientes son dos: trastazumab y lapatinib. Con el primero se han generado ya muchas resistencias, pero con el segundo "se está alcanzando un alto índice de respuestas si se combina con cierta quimioterapia". Tal vez esa mayor efectividad, radica en su diferente mecanismo de acción frente al receptor. Podría desempeñar también un buen papel en el control de las células madre tumorales responsables de las recaídas tardías.

La eliminación radical de las células madre tumorales podría abrir las puertas de la curación del cáncer, al menos en aquellos tumores en los que la presencia de este tipo celular sea evidente. Una forma de saber si el tratamiento está siendo efectivo sería cuantificar el número de células madre tumorales, en sangre periférica. También se están estudiando aspirados de médula ósea, en el MD Anderson Cancer Center de Houston con el mismo objetivo.