14 enero 2009

Arroz



El arroz (Oryza sativa L.) es una planta perteneciente a la familia de las Poáceas, cuyo fruto es comestible y constituye la base de la dieta en Asia y en Latinoamérica. Su nutriente principal son los hidratos de carbono, algo de proteínas (7%), minerales y, en estado natural, bastantes vitaminas.

El arroz puede ser de grano largo o índico, corto y redondo o japónico, integral, Basmati... En el mundo existen más de 2.000 variedades de arroz, en nuestro medio los más utilizados son el blanco y el integral.

El arroz blanco ha sido descascarillado y el arroz integral no.

El arroz integral es un cereal al que se le ha quitado su cubierta principal o cáscara pero se le ha dejado la cutícula o salvado que lo recubre y que le da ese color marrón. En la cutícula se encuentra la mayor parte de la fibra, y tiene más cantidad de vitaminas y de minerales.

Curiosidades:

Cultivado desde hace 6000 años.

Posiblemente traído por Alejandro Magno desde Asia a Europa.

Usado desde la antigüedad en Grecia para diversas enfermedades: intestinales, renales, ginecológicas, dermatológicas...en productos de belleza.

El arroz es tan importante en China que, en chino clásico, el mismo término designa el arroz y la agricultura, y en muchas lenguas orientales arroz y alimentación son equivalentes.

Constituye el arroz la dieta básica de unos 40 países y de cerca de 1.800 millones de personas.

Por toda la India se ha sido utilizado como símbolo de fertilidad en las ceremonias religiosas, de ahí la tradición de tirárselo a los recién casados.

Propiedades Nutritivas:


Hidratos de carbono de alto valor energético y de fácil digestión, de absorción lenta y gradual, no causando picos glicémicos.
Moderador del apetito, es bueno para dietas de adelgazamiento.
Carbohidratos de valor calórico medio (120g de arroz cocido = 250 calorías).

El contenido de proteínas del arroz, si bien es limitado, es superior al de otros cereales. Contiene todos los aminoácidos esenciales para el cuerpo humano (menos lisina) y es una fuente importante de minerales (fósforo, hierro, calcio y potasio) y vitaminas: tiamina (B1), riboflavina (B2), niacina (B3) o PP y vitamina E.

Poco alergénico. No contienen gluten.

Polvos, talcos y cremas para cosmética. De la cáscara se extrae una sustancia alergénica y protectora solar.

Digestivo: ayuda a regular el tránsito intestinal tanto el estreñimiento como las diarreas.
El arroz integral está indicado para el colon irritable.

Tiene sobre todo hidratos de carbono de absorción lenta y gradual, no causando picos glicémicos. Es bueno para los diabéticos.

Recomendado en la enfermedad celiaca pues no contiene gluten, por lo que es un cereal que puede ser consumido por personas con intolerancia al gluten.

Cardiosaludable: es un alimento aconsejado en la dieta de personas hipertensas, debido a su bajo contenido en sodio y la presencia de potasio, que favorece la eliminación de líquidos.

Ayuda a normalizar los niveles elevados de colesterol en sangre, mejorando el perfil lipídico. Hay estudios científicos que demuestran como el gama-orizanol presente en el arroz disminuye los niveles elevados de LDL ("colesterol malo") y aumentan los niveles de HDL ("colesterol bueno").

Posible acción anticancerígena: hay investigaciones científicas que estudian la posible prevención de ciertos tipos de cánceres, gracias a la presencia de "inhibidores de la proteasa", que bloquean los procesos cancerígenos en sus estadios iniciales.

También se supone que la presencia en el arroz de selenio, antioxidante, ayuda o potencia dicha acción preventiva.

El selenio podría disminuir el cáncer, aunque no es seguro y hacen falta nuevos estudios para esclarecerlo.

El arroz integral (la fibra insoluble) mejora el peristaltismo intestinal, disminuyendo el tiempo de contacto de posibles cancerígenos con la mucosa intestinal y por lo tanto su absorción, además de atrapar por un mecanismo de secuestro metabolitos nocivos.

Conviene ser cautelosos en la interpretación de los resultados de las investigaciones científicas y se hace necesario contar con más estudios consistentes y confiables, obviando lanzar afirmaciones gratuitas.