28 enero 2010

La Unión Europea propone disminuir la sal en la dieta alimentaria.


Escola de vela e Torre de Control.
Cargado originalmente por dietadeporte 

 

Foto realizada por Dieta y Deporte (D&D) el 27 de noviembre de 2007.
Escuela de vela y Torre de Control Marítimo de A Coruña.

Antes de nada comentaros que estuve muy entretenido con las fotos en flickr , seguir entrenando, el trabajo y con las tareas domésticas. También con una pizca de pereza para escribir después del mal rollo de Telefónica.

Volvemos de nuevo con las entradas en el blog, gracias por seguir leyéndome y visitándome.

La entrada de hoy va sobre la sal pues por fin la UE tomará parte en el asunto de la reducción de la sal. Desde dieta y deporte (al igual que un montón de profesionales de la salud) abogamos por ello desde hace tiempo pues la demostración de los beneficios para la salud de los consumidores es innegable: ya he expuesto en varias entradas las ventajas y posibles formas de abordar el sazonamiento en lugar del sal.

Vuelvo a insistir en el Proyecto de Karelia del Norte y las grandes ventajas que han conseguido los finlandeses desde su puesta en práctica (disminuir la sal en el pan...), de esto va a hacer 40 años. Los políticos o los dirigentes no se enteran o no quieren enterarse, parece que la población sólo es interesante en época de elecciones, aunque más vale tarde si la dicha es buena.

Yo siempre he comido con poca sal. Considero que es más fácil añadir después si falta que si tiene de más que se queda intragable, al menos para mi paladar. Sin embargo, cuando tomo pavo o jamón de York sin sal o bajo en sal curiosamente sabe mucho a sal. Esto es motivado por los conservantes, pasa con la mayoría de los embutidos, platos precocinados y un largo etc. que os comenté en entradas anteriores. Tenedlo en cuenta.

 La UE propone reducir en un 16% el uso de sal en embutidos, quesos y pan

...Los estados miembros se han mostrado a favor de aplicar políticas para la reducción del consumo de sal a través de la educación sanitaria y el trabajo con la industria alimentaria, con vistas a reformular la composición de aquellos productos elaborados que aportan más sal a nuestra dieta.

Entre el 70% y el 75% de la sal que tomamos no proviene de la comida preparada en casa, sino de productos elaborados, según datos del Ministerio de Sanidad.

En particular, los Veintisiete han respaldado la reducción en un 16% de la cantidad de sal en el grupo de los productos que representan una mayor aportación de este compuesto en el consumo total de cada país, y que en el caso de España incluye el pan, los embutidos y el queso...