10 diciembre 2009

Acerca del Dabigatrán (2)

Sobre e Foto de la fuente de los surfistas, de la playa del Matadero (A/La Coruña) por Dieta y Deporte (D&D) 20-06-09

Además del post de ayer sobre los últimos datos presentados en la 51 Reunión Anual de la Asociación Americana de Hematología (ASH) que se está celebrando estos días en Nueva Orleans (Estados Unidos). Hoy os pongo algo que salió publicado en el confidencial.com sobre el dabigatrán, en el Día Mundial del Anticoagulado que se celebró el pasado 19 de noviembre.


Madrid, 17 nov (EFE).- En marzo de 2011 estará disponible en las farmacias españolas un medicamento “revolucionario” que liberará de su “servidumbre” a los más de 700.000 españoles sometidos a la warfarina, Sintrom en su marca comercial, con un margen de seguridad estrecho y que exige al menos un análisis de sangre al mes.
Así lo ha anunciado hoy Mario Rodríguez Paíno, hematólogo de la Clínica Santa Elena, de Madrid, en el marco de la presentación de las actividades del Día Nacional del Paciente Anticoagulado, que se celebra el 19 de noviembre.
Estos enfermos necesitan tener licuada la sangre por haber sufrido una trombosis o por tener un elevado riesgo de padecerla, siendo ésta la primera causa de muerte en el mundo.
Se trata de una nueva aplicación del Dabigatrán, principio activo comercializado como Pradaxa, para prevenir el ictus -infarto cerebral- en casos de fibrilación auricular -arritmias del corazón-, como paso previo para su indicación en otras patologías cardíacas.
Hasta ahora se utilizaba con carácter transitorio en postoperatorios para las trombosis venosas de piernas o flebitis, ha aclarado el doctor, quien ha agregado que es “el primer tratamiento para unas indicaciones de anticoagulación indefinida”.
Rodríguez Paíno ha apuntado, entre las ventajas de este fármaco oral, que es más eficaz, disminuye el riesgo de embolias, apenas tiene efectos secundarios y, sobre todo, no necesita de tantos controles como el Sintrom, por lo que ahorrará las visitas constantes al hospital.
La eficacia del nuevo tratamiento es “estable”, a diferencia de los resultados del tradicional, que se alteran simplemente si se modifica la dieta o con un episodio de estrés, y que interfiere además con numerosos fármacos.
Dabigatrán no presenta tantas interacciones con otros medicamentos y es compatible con los antiinflamatorios y los antibióticos.
Con el Sintrom, “en seguida se pasa de dosis insuficientes a otras excesivas”, influyen en sus resultados los factores hereditarios y “sólo podemos saber si estamos haciendo las cosas bien mediante análisis de sangre”.
“Muchos pacientes sienten una espada de Damocles encima de su cabeza, por si estarán mal anticoagulados o tienen riesgo de hemorragia”, ha recordado el experto.
Hasta hace muy poco, el “único gran avance del control” del Sintrom durante los últimos cincuenta años ha sido la posibilidad de tener un aparato portátil en casa para realizarse un autocontrol de las dosis, sin desplazarse al hospital, aunque su uso en España tiene aún carácter experimental en algunas Comunidades Autónomas.
El hematólogo ha confesado que Dabigatrán “no es la panacea” porque hay “controversia” sobre su futura indicación para pacientes que, además de fibrilación auricular, sufran alguna otra cardiopatía y, también, en los que llevan válvulas cardíacas.
Rodríguez Paíno ha reconocido que el Sintrom tiene “antídoto” y no así el nuevo fármaco, en el caso, por ejemplo, de que se produjera una hemorragia.
“Siempre hay preguntas por resolver como cuál será su seguridad a largo plazo”, ha proseguido el hematólogo, al tiempo que se ha preguntado cómo se controlará el resultado final de Dabigatrán para evitar que los pacientes “lo toman mal o abandonen el tratamiento”.
Finalmente, ha explicado que el coste por paciente de este anticoagulante es “importantísimo”, unos 1.898 euros anuales, frente a los menos de 300 que conlleva el fármaco tradicional, incluido su seguimiento en los centros sanitarios.
De los 700.000 pacientes anticoagulados que hay en España, el 75 por ciento de las personas que toman anticoagulantes lo hacen por enfermedades del corazón y la mitad de ellos por fibrilación auricular.
Factores como el envejecimiento de la población, la hipertensión y la obesidad hacen que el número de estos enfermos vaya en aumento. De hecho, se diagnostican más de 70.000 nuevos casos de enfermedad tromboembólica venosa cada año, con un 6 por ciento de mortalidad, por encima de todas las defunciones causadas por el cáncer de mama y los accidentes de tráfico juntos.
Entre las actividades previstas para el Día Mundial del Anticoagulado, los afectados contarán con un teléfono de información -902260002- para consultar cualquier duda, habilitado por la Federación Española de Asociaciones de Anticoagulados (Feasan).

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