28 noviembre 2008

Deporte en la infancia y la adolescencia (2)


El deporte es uno de los pilares fundamentales para el "crecimiento" como persona. Alguien que se desarrolla en armonía y en equilibrio (mens sana incorpore sano) no necesita consumir drogas.

Sin embargo existen casos de abuso de drogas en deportistas profesionales y amateur. Comentamos en el anterior post que se podía ser buen deportista pero que más importante es ser persona, y si se da esta cualidad mejor. Quiere decir que el deportista que se droga por el motivo que sea (mejorar el rendimiento físico, alcanzar metas, buscar notoriedad o el éxito...), no es una persona madura, o sea que la personalidad está desequilibrada (por falta de experiencia, timidez, inseguridad...)

La incongruencia es que siendo el deporte uno de los elementos más importantes de la promoción de la salud y de la prevención del consumo de drogas, en los últimos tiempos se han dado casos muy sonados de doping en ciclistas en pleno tour, atletas en plenas olimpiadas... Mal ejemplo para los niños y adolescentes que tanto imitan a sus ídolos mediáticos. De todos modos son excepciones por suerte en comparación a la inmensa mayoría de practicantes anónimos.

¿Qué deporte elegir para niños o adolescentes?

Primero tener en cuenta las preferencias del futuro practicante, luego sus propias características, edad, complexión, habilidades...tipo de deporte escogido, de práctica individual o en equipo, indumentaria requerida, lugar de la práctica o emplazamiento, viabilidad.

Deportes de contacto o sin contacto, los primeros son más peligrosos por el intercambio de roces, golpes... hay más posibilidades de lesión (rugby, fútbol, baloncesto...). En los deportes sin contacto la posibilidad es menor, de que se lesione uno mismo (tenis, natación, atletismo...). Esto va en consonancia con la intensidad que se practique, sobre todo con sentido común y las ganas de diversión con lo que la posibilidad de tener alguna lesión se minimiza.

Luego hay deportes muy beneficiosos como la natación pues es un buen deporte complementario, lo pueden practicar las embarazadas, las personas con problemas de artrosis...y como no también los niños y los adolescentes (ayuda a la maduración corporal con buen desarrollo músculo esquelético).

La actividad deportiva debe contribuir al desarrollo físico, psíquico y social del niño, evitar desequilibrios y agresiones en la zona de crecimiento del sistema óseo (cartílagos).

Inculcarles los ejercicios de estiramientos (de 5 a 10 minutos, si pueden ser más minutos mejor) y de calentamiento. Al finalizar la sesión no detener bruscamente el ejercicio, es decir el enfriamiento activo (o vuelta a la calma), continuar con esfuerzos mínimos hasta que haya recuperado un ritmo respiratorio normal.

Revisado el 15 de abril de 2013

26 noviembre 2008

Deporte en la infancia y la adolescencia

El ejercicio o la actividad física en el niño o en el adolescente deben estar en consonancia con sus habilidades, cualidades y características físicas, o sea que el deporte debe adaptarse al sujeto y no al revés.

Se trata de hacer algo que guste, disfrute y sobre todo que atraiga al niño y al adolescente, primando el carácter lúdico y no el de fatiga y sufrimiento, no debe ser una imposición sino una atracción, algo que cale hondo y que deje recuerdos agradables y bonitos, entonces tendremos ganado muchísimo y se creará una sana adicción al deporte.


Una época favorable puede ser en primavera o verano, en el caso de la práctica al aire libre, como iniciación: senderismo, marcha, bicicleta, montañismo...Al estar en contacto con la naturaleza se verá la vida con otra perspectiva, se aprenderán a utilizar la imaginación, improvisar, situaciones nuevas, nuevos valores, diferenciar la vida urbana de la del campo...O sea conocer la naturaleza, comprenderla, disfrutarla, amarla y sobre todo respetarla.

Se trata de formar el cuerpo y la mente (mens sana incorpore sano), o sea un desarrollo integral y armónico con nuestro entorno. Formar ante todo a la persona, pues de poco vale ser un buen atleta si no se es persona, para ello fomentar el espíritu de equipo, se disfruta más de la actividad, se lleva mejor el ejercicio, se aprende a convivir, a cooperar y a respetar a los demás, a responsabilizarse y a socializarse.

Darle un aire competitivo en el buen sentido, es decir poner afán de superación pero dentro de una competición sana y limpia pues debe preparar y educar para el futuro.

Huir de conseguir mejoras por el método que sea, no ganar a cualquier precio pues nuestro objetivo es formarnos para llegar y si pisamos la meta mejor. Esos son los valores que debemos inculcarles.

Todo esto los apartará de hábitos nocivos (el tabaquismo, consumo de drogas y prácticas de riesgo,...) pues estamos formando el cuerpo, la mente y no alineando ya que estimulamos la higiene y salud mental, o sea que tengan argumentos y que piensen por si mismos con responsabilidad. Además sabemos que la gente que realiza deporte tiene menos riesgo de consumo de tabaco, como de drogas, razón de fuerza mayor para que consigamos que los niños y adolescentes se acerquen y practiquen ejercicio físico.

El deporte ayuda a desarrollarse física y mentalmente, a estar sanos, y a relacionarse de una forma saludable con los demás.

La actividad física continuada con una dieta equilibrada en la infancia y adolescencia, va a ayudar a la prevención de la obesidad, diabetes del adulto, las enfermedades degenerativas...que se manifestarán en la edad adulta con consecuencias nefastas.

Revisado el 15 de abril de 2013

24 noviembre 2008

Consejos para los fumadores pasivos (ii)


En capítulos anteriores...

  • Acordar normas en casa y llegar a un compromiso, como delimitar las zonas o lugares para fumar (una ventana, la galería, la terraza, el balcón…) y permitir fumar siguiendo un horario, para proteger así a todos.
  • Frecuentar lugares públicos libres de humo: restaurantes, bares, discotecas…Sería una forma de influir en la hostelería y o en el comercio…y evitar el tabaco.
  • El tabaquismo pasivo aumenta los problemas de salud en todas las edades, sin distinción de raza o sexo y clases sociales.
  • Cuando un fumador vaya a encender un cigarrillo en un lugar cerrado se le puede pedir educadamente que no lo haga. (Puede ir a lugares habilitados para ello o a espacios al aire libre). Dialogar, escuchar y no culpabilizar.
  • En los lugares donde está prohibido fumar, según la ley 28/2005 de 26 de diciembre, es necesario reclamar que no se fume. Las leyes son muy estrictas
  • Cuando los fumadores no respeten sus derechos, hay que denunciar el incumplimiento de la ley las autoridades sanitarias (la Dirección Provincial de Salud y Consumo, Consejerías de Sanidad, Consellería de Sanidade de Galicia, la Agencia Antidroga de la Comunidad de Madrid…) o al Ayuntamiento.
Fuente: LEY 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco. [pdf]